Luego de varias campañas positivas, la que está por concluir será más bien para olvidar. El clima, los mercados externos y la situación local se mostraron complicados y llenos de obstáculos. Lluvias mermaron la cantidad y calidad a cosechar. La sobreoferta mundial de limón determinó una fuerte caída de los precios.
A esto se sumaron problemas de la economía local. Pero a pesar de esto se logro exportar casi 240.000 tons, volúmen solo levemente inferior al de los últimos años. También hubo otros signos positivos, como la apertura de nuevos mercados, la creación del Comité Frutas de Argentina, como mejoras
tecnológicas y logísticas.

Producción 2019:

La producción se ubicó por debajo del 2018, año en el cual se obtuvo una cosecha record. La caída productiva se debió a que el clima no se presentó favorable. En especial las lluvias de primavera y de otoño afectaron la cantidad, calidad y sanidad de los frutos a cosechar. Por lo cual la producción fue menor y en especial hubo un mayor descarte, por problemas cualitativos y excesos de tamaños. Por otro lado las lluvias retrasaron el inicio de la campaña, por lo cual se perdió la posibilidad de hacer mayores envíos en mayo e inicio de junio.

Exportación 2019:

La exportación alcanzó casi las 240.000 tons, un volúmen un 12% inferior al 2018 y un 2% al 2017. La merma se dio principalmente en los envíos a la Europa, que disponia de una gran disponibilidad local, producto de la cosecha record española. En vez de las habituales 160-200.000 toneladas, se embarcaron 135.000, es decir un 20-30% menos que en otros años. Por lo cual también cayó la importancia de este destino dentro del total exportado. Envez de absorber el 70% de las exportaciones, fue solo el 55%. A los menores volúmenes enviados, se sumaron los menores precios pagados. En Rotterdam el precio FOT promedio fue un 15 a 27% inferior al del 2018 y 2017. Por lo cual el negocio cerró con una gran merma. La caída de los embarques a Europa fue compensada parcialmente por mayores envíos a otros destinos. Tanto Europa del Este, como Norteamérica recibieron mayores volúmenes que en otros años. Pero este plus no llegó a compensar la caída de Europa.
Fue la segunda campaña exportadora a los EEUU. No fue fácil realizar envíos a dicho destino ante las elevadas exigencias y las complicaciones que se presentaron este año por el clima. Estas forzaron a retrasar el inicio de la campaña y a realizar una muy estricta selección. Pero a pesar de esto se logró alcanzar las 20.000 toneladas exportadas. Con lo cual EEUU pasó a ser nuestro tercer destino, luego de la Unión Europea y Rusia. Europa del Este también recibió mayores volúmenes a lo habitual. Rusia es el gran comprador, pero también otros países de esta región están adquiriendo importancia, como son Ucrania, Moldavia, Serbia, Albania, Montenegro y Kazajstan.

Chile: para “el gigante de la uva” los últimos años no fueron fáciles debido a una asociación de problemas productivos y dificultades en los mercados.

 

Los embarques cayeron nuevamente en la campaña 2018/19 y fue el volumen histórico más bajo registrado en los últimos 10 años. La exportación total se ubicó apenas por encima de las 630.000 toneladas, lo que corresponde a un 10% menos respecto a la campaña pasada.

A pesar de esto Chile sigue siendo un enorme productor y exportador de uva. El primero a nivel mundial y aún más dentro del hemisferio sur. Solo redujo su participación; mientras que hace 10 años aportaba alrededor del 65% del total exportado por el hemisferio sur, actualmente su aporte es del 50%.

Sudafrica: luego de la fuerte merma registrada en la temporada 2017/18, a causa de condiciones climáticas adversas (fuertes golpes de calor, sequía y granizos diezmaron las producciones en varias regiones productoras), las exportaciones se recuperaron en la campaña 2018/19.

 

Los embarques totales se recuperaron y alcanzaron las 238.000 toneladas, lo que

corresponde a casi un 20% más que la temporada anterior. En cuanto a los destinos, Europa
continúa siendo el principal, recibiendo el 75% de las exportaciones sudafricanas.

Argentina: lejos de los volúmenes históricos de hace diez años (50.000-60.000 toneladas), hubo una leve recuperación en las exportaciones de este años, superando levemente las 7.000 toneladas.

El volumen corresponde a un 30% más respecto a la campaña 2017/18 y +55% que el 2016/17. Argentina se retiró principalmente de los mercados de ultramar. Los despachos a la UE se mantuvieron inferiores a las 1.000 toneladas, mientras que hubo un marcado aumento en los envíos a Rusia alcanzando las 2.500 toneladas. La mayor parte se sigue destinando a Brasil, donde Argentina aún mantiene cierta presencia.

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