Newsletter 124 – 01.11.2021

Durante los últimos años se observó una leve reducción de los volúmenes exportados por el hemisferio sur. Pero el mayor cambio se dio en la importancia de las variedades y de los destinos. Las antiguas estrellas del mercado, ya no lo son y los países australes tuvieron que adaptarse a la nueva realidad.

Países: Argentina, Sudáfrica y Chile son los países australes que producen y exportan peras. Actualmente exportan unas 650-700.000 toneladas por año. Hace una década fueron unas 730-780.000 toneladas, lo que demuestra que el comercio se achicó levemente. Fueron Argentina y Chile los que redujeron en un 10-20% sus exportaciones. Esta caída fue compensada en parte por el crecimiento que tuvo Sudáfrica (15-20%). Argentina aporta el 50% del total exportado por los países australes, Sudáfrica el 30% y Chile el 20%.

Variedades: es donde se produjeron los mayores cambios. Tradicionalmente un tercio de la oferta austral eran Williams, otro Packhams y el tercio restante se componía de Bosc, D’Anjou, Beurre Hardy, rojas y otras. Pero la importancia de las variedades ha cambiado radicalmente durante la última década. Se redujo la participación de las Packhams y Williams. Esta última fue la que más cayó. De embarcarse 220-250.000 tons, actualmente apenas se llega a las 150.000 tons. Esto lo sintió especialmente Argentina, que es la principal exportadora mundial de esta pera. La reducción de las exportaciones argentinas se explica en gran parte por la pérdida de mercado de la Williams, que no pudo ser compensado por el aumento de otras variedades.

Dentro del grupo “otras” también hubo cambios. Actualmente la más importante de este grupo es la Forelle, participando del 10% de los envíos australes. Le sigue la Abate y D´Anjou con un aporte del 8-9%. Otras variedades, aunque menores, pero que muestran un fuerte crecimiento es la Vermont Beauty y la Cocsia, apreciadas en los países asiáticos. Entre las perdedoras se encuentran las rojas, la Beurre Bosc y la Beurre Hardy.

Destinos: tradicionalmente el principal mercado de los exportadores de frutas del hemisferio sur era Europa. En caso de las peras, el viejo continente recibía la mitad de sus envíos. De esos a su vez más de la mitad eran de Williams. Pero el comercio europeo ha dejado de demandarla, en especial los supermercados prefieren comercializar otras, más fáciles de manejar, más baratas y disponibles durante todo el año. Solo el consumidor italiano continúa apreciando a la Williams. Las variedades australes por las cuales los europeos siguen mostrando un buen interés son las Abate, Forelle y otras bicoloreadas. Otra oportunidad creciente es la de las peras orgánicas, de las cuales los europeos demandan cada vez más. Pero en términos generales hoy Europa importa mucho menos peras que hace unos años. Actualmente solo un tercio de los envíos australes se destinan a Europa.

De los destinos que incrementaron su compra está Latinoamérica. Dentro de esta región se redujeron los envíos a Brasil, pero esto fue compensado por el a aumento del interés de otros países, como es Perú, Ecuador, Colombia o Bolivia.

Los otros destinos, sea Rusia, EEUU, Canadá, Medio y Lejano Oriente no han modificado sustancialmente su compra de peras. Los volúmenes se mantienen bastante estables durante los últimos 10 años. Rusia se mantiene como un buen comprador de las peras australes, recibiendo un 15-20% de los envíos; le sigue Norteamérica (10-12%). Los países asiáticos no son grandes compradores de las peras australes. Importan volúmenes acotados de algunas variedades (Packhams, D´Anjou, Cocsia, Vermont Beauty). Tampoco se vislumbra una tendencia creciente, como sí se da en muchas otras frutas.  Por lo cual Asia no resulta el mercado del futuro como se da para la cereza, uva, manzanas o los cítricos.

La conclusión a la que se llega que los mercados que aprecian e importan peras desde el hemisferio sur son unos pocos. Los volúmenes que compran son estables, por lo cual no se prevé un aumento de las posibilidades para esta fruta.

Autora: Ing.Agr. Betina Ernst