Newsletter 201 – 05.01.2026
Al finalizar la campaña del año pasado publicamos una síntesis titulada “La temporada austral no cumplió con todas las expectativas”. Este año el título podría ser exactamente el inverso “La campaña superó todas expectativas”. Un clima adecuado, sin mayores inclemencias en las principales regiones productivas, expansión de superficie y mercados del norte receptivos para los cítricos de contrastación, llevaron a una fuerte recuperación de las exportaciones, alcanzándose en muchos casos récords comerciales.
LIMÓN
El comercio mundial de limón se caracteriza por ciclos de alternancia de años favorables y desfavorables, con fuertes fluctuaciones de precios, consecuencia de la demanda inelástica del limón. En los últimos años, el sector atravesó un ciclo negativo debido a la fuerte expansión de su producción a nivel mundial. En especial Sudáfrica apostó hace unos años al “oro amarillo”, duplicando en pocos años su superficie, como sus exportaciones. Chile también muestra una tendencia creciente de sus exportaciones. En contraposición, Argentina redujo sus exportaciones de limón fresco como resultado de una pérdida de competitividad asociada a políticas nacionales adversas, aunque mantiene su liderazgo en la industrialización del limón.
Este año contó con la ventaja de una menor producción de limón en el Mediterráneo, lo que llevó a que Europa a demandar tempranamente limones del hemisferio sur. Como resultado, todos los exportadores australes incrementaron significativamente sus envíos. Estos volúmenes fueron bien recibidos, con precios aceptables durante gran parte de la campaña, solo hacia el final se observó un derrumbe tanto del mercado, como de los precios. Los mercados asiáticos también se mostraron más receptivos, adquiriendo volúmenes superiores a lo habitual. En cambio, la relación con EEUU fue más compleja; la imposición de un arancel del 10%, limito las oportunidades y llevó a una retracción de los envíos de todos los proveedores.
MANDARINA
La conquista de la mandarina en el mercado frutícola mundial es innegable y los países australes fueron parte de esto. Año tras año se incrementan los envíos a los mercados del norte; a tal punto que en una década los volúmenes exportados por el hemisferio sur se triplicaron. Son las mandarinas tardías que se llevan gran parte del trofeo. Entre las claves del éxito se destacan: su excelente sabor, su atractivo aspecto, la ausencia de semillas y el momento estratégico del año en que ingresan a los mercados. Estas mandarinas llegan al consumidor a fines del verano e inicio del otoño; un período en que renace el interés en los cítricos. Tras un verano con escase oferta citrícola, el fin de las frutas de verano y el reinicio de las actividades escolares y laborales, el consumo se ve impulsado por la necesidad de viandas prácticas y saludables. La excelente calidad de las tardías desplazó a las variedades precoces del hemisferio norte, que no logran competir en sabor y aspecto con las tardías. Sudáfrica, Perú y Chile supieron capitalizar esta oportunidad y en el 2025 volvieron a incrementar sus envíos, recuperándose de la campaña anterior afectada por problemas climáticos.
Los dos grandes mercados son Europa y EEUU. Este último, pese a los cambios en su política comercial, importó este año más mandarinas australes que en el 2025. Europa, por su parte, incrementó fuertemente sus importaciones. El aumento de la disponibilidad logró colocarse en el mercado, sin generar un deterioro significativo de los precios.
NARANJA
A diferencia de la mandarina, el comercio de la naranja se muestra relativamente estable. Los volúmenes exportados por el hemisferio sur se mantienen alrededor de los 1,4 millones de toneladas. Una característica de este cítrico es el fuerte predominio de Sudáfrica, que concentra aproximadamente el 75% de las exportaciones australes, liderando tanto en el segmento de las naranjas de postre, como de jugo.
En el 2025 Sudáfrica logró recuperar sus envíos, tras un año marcado por complicaciones climáticas, logísticas y fitosanitarias. Aumentó sus exportaciones hacia todos los destinos; siendo los mercados más importantes Europa y Asia. Australia también incrementó ligeramente sus exportaciones, enfocándose principalmente en los mercados asiáticos. EEUU es abastecido mayormente por Chile, seguido por Sudáfrica y Australia. Si bien la imposición de aranceles por parte de los EEUU complicó el comercio, Chile consiguió nuevamente colocar la mayor parte de su exportación en el mercado norteamericano.





