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Newsletter 213 – 14.07.2026

Ante la tragedia humana originada por el terremoto en Venezuela, los países latinoamericanos reaccionaron inmediatamente con ayuda y equipos de rescate. Nadie dudó en ayudar a su vecino latinoamericano. Esta reacción refleja los múltiples aspectos que unen a los países de esta vasta región, como son el idioma, la historia, la evolución económica-política y un sentimiento de pertenencia y de hermandad. Por esto, asombra que el negocio frutícola entre los países latinoamericanos esté recién ahora en auge.

Una excepción a esto son las manzanas y peras, caso en el cual el comercio dentro de la región es de larga data y conocido. La región recibe dos tercios de los envíos de pomáceas de Chile y Argentina. Pero en los últimos años se viene evidenciando que es un buen negocio también para otras frutas como son las mandarinas, uvas, cerezas, tropicales, etc. En más de un caso entre el 10 al 40% de las exportaciones totales se dirigen a Latinoamérica.

Ventajas de enviar frutas a Latinoamérica

  • Mismo idioma: aunque no es el caso de Brasil, pero con el portuñol (combinación español-portugués) se encuentra un adecuado entendimiento.
  • Similar idiosincrasia: facilita el entendimiento de las partes y comprender al funcionamiento del mercado y al consumidor.
  • Amplia diversidad agroclimática: la gran extensión del continente determina que las regiones del norte producen principalmente frutas tropicales o subtropicales; mientras que los países del sur se dedican a las templadas, que requieren frio para su desarrollo.
  • Complementariedad de las cosechas: en este caso incide además de la latitud, la altitud. Esto se refleja claramente en la palta, que en Perú se cultiva en el llano y se cosecha en invierno, mientras que en Chile se cultiva en los Valles de los Andes y madura en verano. Colombia, por otro lado, aprovecha los diferentes microclimas, con dos campañas al año. Otros ejemplos de diferentes momentos de maduración son: las uvas de mesa, los arándanos, las limas, etc.
  • Cercanía: al estar más cerca de los mercados destinos se realizan visitas frecuentas, facilita asistencia a eventos y congresos, viajar rápidamente y con menores costos cuando se requiere la presencia de los operadores, etc.
  • Menor costo de transporte: este punto está adquiriendo creciente importancia, ante el fuerte aumento que registró últimamente el transporte, siendo un costo que pesa en el balance general.
  • Transporte terrestre: en muchos casos los envíos se realizan a través de camiones; esto descomprime a los puertos, la dependencia de las navieras y la disponibilidad de contenedores refrigerados, situación que se complica especialmente cuando se superponen las campañas de varias frutas.

Manzanas y Peras

En el 2025 el 57% de las manzanas chilenas + argentinas se destinaron a Latinoamérica, así como el 51% de las peras. Dentro de esta región se destaca Brasil, como principal receptor de ambas frutas, habiendo cierta “Brasil dependencia”. La magnitud de las importaciones de peras es bastante constante. La de las manzanas dependen de la cosecha local. Hubo 3 años con malas cosechas, aumentando fuertemente las importaciones. Pero en la actual campaña, la producción local se recuperó, en consecuencia, cayó marcadamente la necesidad de importar.

El otro gran comprador de pomáceas de Chile es Colombia, a tal punto que suele ser el primer comprador de las manzanas chilenas. En el 2025 importó 87.000 ton de manzanas desde Chile. Las importaciones de peras son bastante más acotadas. No hay gran interés por peras. Estas provienen de Argentina y Chile.

Otros destinos latinoamericanos son: Ecuador, Perú, Bolivia, Paraguay y Centroamérica.

Uvas

El interés por las uvas de mesa dentro de Latinoamérica es bastante reciente, pero muestra una firme tendencia ascendente. En la última campaña el 12-15% de las exportaciones sudamericanas de uvas se dirigieron a Latinoamérica. En este caso se destaca México como primer destino. Perú destina el 10% de sus exportaciones totales a Méjico, en Chile la incidencia es menor. Otros destinos de la región son Colombia, Argentina y Brasil. La complementariedad de las campañas hace que la mayoría de los países son importadores y exportadores a la vez.

Mandarinas

Los cítricos se cultivan en todo Latinoamérica, pero las mandarinas son delicadas y requieren un clima especial, como son inviernos fríos y buena amplitud térmica, para obtener una buena calidad interna y externa. Por eso Perú, Chile, Argentina y Uruguay empezaron a enviar crecientes volúmenes a sus vecinos. Sus destinos son Brasil, Colombia, México, Paraguay y mercados menores.

Paltas

Otra de las frutas que se beneficia cada vez más del mercado latinoamericano. Argentina es uno de los principales mercados para las paltas chilenas, recibiendo un 20% del total exportado. También Brasil y Perú envían paltas a Argentina. Por otro lado, Chile es el principal destino latinoamericano para las paltas peruanas, recibiéndolas durante el invierno, ante la falta de producción local.

Limas

Chile es el principal mercado para las limas peruanas, que lo requieren para su tradicional bebida, el Pisco. 40% de los envíos peruanos van a Chile. Brasil envía limas a Argentina.

Cerezas

Por las exigencias de frío, esta fruta solo crece en el centro y sur de Chile y Argentina. Casi toda la exportación se dirige a los mercados norte, siendo el negocio con la región aún incipiente, pero con buenas perspectivas. El mayor potencial se da especialmente para las fiestas,  época en que los latinoamericanos disfrutan de una fruta tan especial.

Autores: Ing.Agr. Betina Ernst