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Newsletter 117 – 02.06.2021

Las exportaciones de manzanas y peras australes sufrieron fuertes cambios. Los mercados europeos y norteamericanos, sobre los cuales se desarrolló originalmente el comercio, dejaron de ser tan atractivos. Hubo que buscar nuevos destinos. Para Argentina la salida se dio en Latinoamérica. Son varios los países en los cuales las manzanas y peras argentinas son cada vez más apreciadas.

La fruticultura del Valle tuvo que enfrentarse durante los últimos años a varios desafíos. A los problemas internos, por inflación e incremento de costos, se sumaron los externos de mercados cada vez más exigentes y la creciente competencia por parte de otros países productores. El cambio varietal que exigían los mercados del norte, solo se pudo cumplir parcialmente. El vuelco hacia las variedades patentadas es riesgoso para el productor, que invierte mucho, sin estar seguro de poder recuperarlo. Esto se agrava en un país con inestabilidad económica. Por lo cual los productores del Valle prefirieron ir a lo seguro y mejorar las variedades tradicionales. El objetivo es obtener la mejor manzana y pera de las variedades probadas.

Manzanas

La Red Delicious continúa siendo la reina del Valle, manteniendo hace años su fuerte participación (64% de la superficie). Lo que sí ha cambiado es un fuerte vuelco hacia selecciones mejoradas. Actualmente más de dos tercios de la superficie son clones nuevos y esta tendencia continúa. La razón es muy simple, los mejores resultados se están obteniendo con las Red Delicious de calidad superior. Las mismas encuentran una rápida salida y los precios pagados son elevados, diferenciándose ampliamente de la fruta estándar. Este fenómeno no solo se da en el mercado interno, sino también en los países vecinos. A Brasil se está sumando otros países como Bolivia, Paraguay, Perú, Ecuador y Colombia. Con el surgimiento de la pandemia esta tendencia se intensificó. En el 2020 el comercio hacia los países latinoamericanos fue muy exitoso y resultó más atractivo que los complejos mercados de ultramar. Por lo cual volúmenes inicialmente programados a otros destinos, se redireccionaron hacia Latinoamérica.

Hace 10 años la participación de Latinoamérica dentro del conjunto exportador fue de apenas un 25-30%. En el 2020 fue más del 60%. En lo que va del 2021 la tendencia continúa, ya que nuevamente se están superando los volúmenes de los años previos. La mayor parte corresponde a Red Delicious y las mejoras logradas son parte del éxito.

Los países de ultramar, sea Europa o Norteamérica, no tienen interés en las variedades clásicas como la Red Delicious o la Granny Smith. A estos destinos se envía al principio de la campaña la Gala. Pero los volúmenes son acotados. Esta variedad ha perdido importancia dentro del conjunto de variedades. Hace 10 años aportaba un 25% del total exportado, actualmente es el 16%. Entre las razones están problemas productivos, dificultades en obtener calidades superiores, mercados acotados y la competencia con la Red Delicious.

La Pink Lady es, de las variedades nuevas, la más exitosa. En la última década se duplicó su superficie y dentro de las exportaciones pasó de participar de menos del 10%, al 25-30% actual. Es la principal variedad enviada a ultramar. Como punto a favor está, que también en el mercado local está logrando aceptación, por lo cual se puedo ubicar lo que no es exportable. Al igual que en las Red Delicious o Gala, se está en búsqueda de nuevas selecciones, con las cuales se reemplazan los cultivos más viejos. Actualmente un cuarto de las plantaciones de Pink Lady son clones mejorados.

Un punto por resaltar cuando se analiza los mercados de ultramar, es la producción orgánica. La misma adquiere especial importancia en el Valle del Río Negro, donde hay una gran superficie bajo esta forma de producción. Las principales empresas tienen una amplia experiencia en la producción y comercialización orgánica. De las manzanas que se envían a los EEUU y Canadá la mayor parte corresponde a orgánicas (80-90%); en caso de Europa más de la mitad.

Peras

La Williams fue considerada la mejor pera argentina, ante las óptimas condiciones agroclimáticas que encuentra en el Valle. La calidad que se obtiene supera a la de las otras regiones productoras. Este hecho y los atractivos precios que se pagaban en un momento, hicieron que prácticamente la mitad de la superficie de pera del Valle correspondían a Williams. Pero esta pera no se adapta bien a las exigencias del comercio moderno como son su delicada piel, corta vida postcosecha y dificultad de almacenarla por un período largo. Esto llevó a que el principal mercado, el europeo, dejara de demandarla. Esta tendencia se acentúa año tras año. En la actual temporada Europa solo mostró interés por los primeros envíos, luego dejó de solicitarlas. Los volúmenes de Williams enviadas a Europa se redujeron a un tercio. Por suerte que otros mercados la continúan apreciando y demandando, como son Latino-y Norteamérica y Rusia. Ante la reducción de posibilidades comerciales, la superficie ocupada por la Williams se achicó. De ocupar casi el 50%, pasó al 40%.

Dentro de las otras variedades, se mantienen firme la D´Anjou, Packhams y la Abate. Sea en la superficie que ocupan, así como en su participación en las exportaciones. Incluso en algunos casos se han incrementado, como es el de la Abate que es exitosa en Europa y Rusia. De las variedades que se retrajeron, junto con la Williams, están las Red Bartlett y la Bosc. No se observa un vuelco hacia nuevas variedades, solo puntualmente las grandes empresas están probando alguna patentada. Pero se trata de superficies chicas. No es una tendencia generalizada.

La pera es la fruta más exportada por Argentina, estando el país en los primeros puestos a nivel mundial. Se la envía a más de 50 países. Tradicionalmente se la enviaba principalmente a ultramar, abasteciéndose a Europa, Rusia y Norteamérica durante la contraestación. Pero también en este caso la región que más está creciendo es Latinoamérica, de tal manera que pasó a ser el primer destino, reemplazando de este lugar a Europa. Brasil fue siempre el gran comprador de la pera argentina, siendo esta muy apreciada por el público brasilero. Pero están surgiendo otros países latinoamericanos que están demandando año tras año mayores volúmenes. A tal punto que actualmente países como Perú o Paragua están importando mayores volúmenes que Holanda, tradicional puerta de entrada de Europa del Norte. A esto países se suman Bolivia, Méjico, Colombia, Ecuador o los Centroamericanos (Panamá, Costa Rica, Honduras, Guatemala) como destinos interesantes.  A igual que en la manzana, la pandemia intensificó el vuelco hacia Latinoamérica, incrementándose los envíos y pagándose precios atractivos. En el 2020 el 42% de las exportaciones fueron a Latinoamérica. En lo que va el 2021 los envíos a Latinoamérica volvieron a crecer. En los 5 primeros meses del año los mismos superan en un 30% a los del 2020 y 2019.

También en la pera hay que resaltar la importancia de la producción orgánica. Esta adquiere creciente importancia, en especial en los envíos a ultramar. Mientas que los envíos de pera convencional a Europa cayeron, subieron los de orgánicos. En caso de los EEUU fueron las orgánicas que lograron mantener e incrementar nuestro comercio de pomáceas. Nuevamente fue la pandemia que le dio un empujón a esta tendencia. El consumidor quiere consumir fruta considerada más sana. Esto se refleja en los supermercados, los cuales aumentaron su espacio en góndola y en las promociones semanales que siempre incluyen fruta orgánica. Si se trata de pera es, en esta época del año, de Argentina. En las últimas semanas los supermercados alemanes todas las semanas promocionaron alguna pera orgánica argentina, sea Williams, Packhams, Abate o D’Anjou. Estimamos que más de un tercio de las peras que se están enviando al norte corresponden a orgánicas.

Autora: Ing.Agr. Betina Ernst