Newsletter 122 – 21.09.2021

El 2020 resultó ser un año positivo para las manzanas y peras del Valle de Rio Negro, con una demanda muy activa y buenos resultados económicos. Pero se trató solo de una tregua. En el 2021 se volvió a mostrar la crisis que se viene sufriendo hace años. Se redujo el volumen producido, cayeron los volúmenes comercializados en el mercado interno, como externo y los resultados económicos no se muestran muy atractivos. Pero la situación no es igual para todos, habiendo marcadas diferencia entre los actores, así como entre manzanas y peras.

Peras

La producción 2021 se estima en 620.000 tons, muy similar a la del año previo. También los destinos no van a diferir mucho; 50% se exportará, 30% se industrializará y 20% irá al mercado interno. Pero los resultados económicos no serán los mismos que en el 2020. Esto se debe a los menores precios que se están pagando y a un cambio en el destino de las exportaciones. Tradicionalmente el principal destino era Europa. Este mercado esperaba ansiosamente la Williams y pagaba precios atractivos. Pero esto es historia, han cambiado los gustos del consumidor y la política de los supermercados. Año tras año se reducen los volúmenes enviados a Europa. Actualmente el interés solo se centra en los primeros envíos y en las calidades premium. Para gran parte de las Williams, ya no hay lugar en Europa. Similar suerte corre la Packham´s.

El interés de los europeos se centra en las Abate y en las orgánicas. Estas últimas tuvieron en este año una muy buena campaña, habiendo un activo interés y multiplicándose las promociones de peras orgánicas argentinas en los supermercados europeos. Pero se trata de un volumen relativamente pequeño, el total enviado a Europa se redujo nuevamente. También a los EEUU se envió menos. La caída a Europa y EEUU se compensó por mayores envíos a Rusia y Latinoamérica. Por lo cual si se miran los volúmenes, las exportaciones se mantienen en niveles similares al 2020. Pero no es lo mismo si se analizan los ingresos monetarios. Tanto Rusia, como Latinoamérica paga menos que Europa y EEUU, por lo cual la ganancia fue menor. La caída de los ingresos de divisas se viene dando hace varios años.

El mercado interno se mostró en los primeros meses muy activo, adquiriendo mayores volúmenes que otros años. En la primera mitad del año salió de la región patagónica un 10% más de peras que en el 2020. Pero el entusiasmo cae, si se ven los precios, los cuales fueron en general bajos y no llegaron a compensar el fuerte aumento de los costos. También a la industria se enviaron volúmenes algo mayores a los del año previo.  Pero nuevamente son los retornos económicos los que preocupan al sector.

Manzanas

Se esperaba una buena cosecha, similar a la del 2020 y superior a años previos. Pero esto no se dio. Actualmente se la estima en 560.000 tons, o aún algo menor. El fuerte calor durante la cosecha, como el constante abandono de chacras, determinó una mayor merma a lo esperado. La menor cosecha se hizo notar en los envíos a todos los destinos. Cayeron las exportaciones, los envíos al mercado interno y a la industria.

En los primeros 7 meses del año se exportó un 13% menos que en el 2020, cayendo así a los niveles de los años 2017 al 2019. La caída se debió en parte a los menores envíos a Brasil. El país vecino tuvo una muy buena cosecha propia, por lo cual requirió menos producto importado. También a los otros países latinoamericanos se envió algo menos que en el 2020, así como a Rusia. Europa compró un volumen similar al 2020. Solo EEUU se recuperó, al demandar mayores volúmenes de manzanas orgánicas. A igual que en peras, fue nuevamente esta forma de producción que en cierta forma está salvando las exportaciones a ultramar. Junto con la caída del volumen exportado, también se redujeron las divisas que ingresaron al país.

La situación se presentó especialmente complicada en el mercado local y estuvo lejos de la euforia vivida el año pasado cuando estalló la pandemia. El efecto pandemia, con el vuelco hacia la comida sana, ya no es tan pronunciado. A esto se sumó la fuerte caída del poder adquisitivo que está sufriendo la sociedad. Otro factor que afectó las ventas de manzanas y peras, fueron los bajos precios a los cuales se ofrecieron los cítricos. Estos el año pasado fueron atípicamente caros, ante una fuerte merma productiva y la mayor demanda por la vitamina C. Este combo llevó a una caída de las ventas internas y a precios que no acompañaron al aumento de costos. Al igual que en años previos, surgió nuevamente el problema cualitativo. La oferta de manzanas de calidad superior es acotada y encuentra una rápida salida a precios atractivos. Pero el problema es el gran volumen de calidades inferiores. Estas cuestan ubicar y obtienen precios muy bajos, poco redituables. El gran problema es que el volumen de manzanas que no cumplen con las exigencias de los mercados actuales es muy elevado.

La conjunción de menores envíos al exterior, al mercado local y a la industria, llevó a que los stocks de julio y agosto superaran en un 20 y 34% a los del año previo. Por lo cual surge la incógnita que pasará en los próximos meses. Difícilmente se logrará incrementar en forma marcada la exportación. Tampoco se prevé una mejora en el mercado local. Por lo cual se prevé un segundo semestre bastante complicado.

Autora: Ing.Agr. Betina Ernst