Newsletter 127 – 13.12.2021

Luego de varios años en los cuales problemas productivos, de costos y de mercados complicaron la exportación, se vivió una recuperación. Esta se dio principalmente para las mandarinas, pero también se exportaron más naranjas y limones que en años previos. A pesar del plus exportador, no fue una campaña fácil ante las numerosas complicaciones que surgieron.

Este año se recuperaron las exportaciones de cítricos argentinos, alcanzando las 400.000 tons. En los últimos 7 años no se había logrado este valor, mientras que previo al 2013 era habitual exportar más de 450.000 y hasta 680.000 tons. Por lo cual se registró una recuperación parcial de las exportaciones. Las 3 frutas cítricas superaron los volúmenes exportados del 2020, así como del promedio de los 5 últimos años. El mayor aumento se dio en las mandarinas (+54%), mientras que en naranjas y limones el plus fue menor (+8% naranjas, +3% limones).

Lo que hay que resaltar que la recuperación de dio a pesar de las nuevas, muy estrictas disposiciones impuestas a principio del año por la Unión Europea luego del conflicto fitosanitario del año pasado. Recién a partir de mayo se permitió el ingreso de los cítricos argentinos a la UE y en las primeras semanas se embarcó poco, porque costó implementar las nuevas exigencias. Incluso algunos exportadores no lograron cumplir con las complejas disposiciones y dejaron de enviar sus cítricos a la U.E. Pero los menores embarques a la UE pudieron ser compensados por mayores envíos a otros destinos, como fue Norteamérica y el Lejano Oriente.

Lo que hay que resaltar que la recuperación de dio a pesar de las nuevas, muy estrictas disposiciones impuestas a principio del año por la Unión Europea luego del conflicto fitosanitario del año pasado. Recién a partir de mayo se permitió el ingreso de los cítricos argentinos a la UE y en las primeras semanas se embarcó poco, porque costó implementar las nuevas exigencias. Incluso algunos exportadores no lograron cumplir con las complejas disposiciones y dejaron de enviar sus cítricos a la U.E. Pero los menores embarques a la UE pudieron ser compensados por mayores envíos a otros destinos, como fue Norteamérica y el Lejano Oriente.

Otro problema para Argentina es la fuerte competencia por parte de los otros países australes. Sudáfrica y Perú registraron nuevos récords exportadores, inundando los mercados del hemisferio norte con sus cítricos. A esto se sumó en la actual campaña los problemas logísticos del transporte marítimo, causando muchos retrasos. Debido a esto el tiempo de transito se alargó en 1 a 3 semanas, alterando las planificaciones iniciales.

LIMONES

Todos los que están en este negocio, conocen muy bien los vaivenes que sufre este negocio. Una situación favorable puede transformarse en muy unas pocas semanas en desfavorable. En la campaña que acaba de finalizar se vivió ambas situaciones; momentos en los cuales se pagaban precios muy atractivos, así como momentos con precios históricamente bajos. En la UE la campaña se inició con precios bajos, ante la gran producción española. Luego el inicio más tardío de la campaña austral, sumado a los retrasos por problemas logísticos, llevaron que durante las primeras semanas ingresaran menores volúmenes a Europa y el mercado se recuperó, pagando precios atractivos.

Pero hacia el final de campaña hubo una concentración de arribos, por retrasos logísticos y desajustes de programación. Este gran volumen fue muy difícil de ubicar y los precios cayeron al suelo. Similar situación se vivió en los EEU. La primera parte de campaña fue positiva, con una disponibilidad ajustada y precios atractivos. Pero en las últimas semanas el mercado se derrumbó ante un excedente de oferta y retrasos de los arribos.

Argentina envió volúmenes muy importantes a los EEUU, duplicando a los del año previo. Con esto los EEUU se convirtieron por primera vez en el primer país comprador de limones argentinos. Fue el mercado norteamericano que en gran parte salvó la temporada argentina; dada que tanto a Europa, como a Rusia se destinaron menores volúmenes a lo habitual. También hubo un avance en el Lejano Oriente, en especial en China, aunque el incremento de los envíos fue mucho más moderado que en caso de los EEUU.

MANDARINAS

La mandarina que en algún momento fue una estrella dentro de la fruticultura argentina, sufrió durante los últimos años ante inclemencias climáticas que mermaron su producción, así como pérdida de competitividad en los mercados externos. Esto últimas se debieron a varias causas: desventaja arancelaria frente a los competidores, variedades viejas, costos internos elevados, creciente competencia de parte de las mandarinas tardías en el hemisferio norte.

Pero en la campaña que acaba de finalizar, las circunstancias se mostraron algo más favorables. Se recuperó la producción, sumado al creciente interés de los mercados del norte por las mandarinas australes y una relación cambiaria más favorable, llevaron a que las exportaciones alcanzaran nuevamente casi las 50.000 tons, lo que significó un +54% que en el 2020 y un +38% que el promedio histórico. Se logró enviar nuevamente mayores volúmenes a Rusia, gracias a lo cual recuperó su lugar, como primer destino de las mandarinas argentinas. También hubo un plus en los envíos a Asia, en especial al sudeste asiático. Como destinos menores se mantuvieron Canadá, Medio Oriente y las Ex Repúblicas Soviéticas.

NARANJAS

Hasta fines de octubre las exportaciones alcanzaron las 83.000 tons, volumen que supera en un 8% a los del 2020 y en un 18% al promedio histórico. Hay que resaltar que este aumento se debe a mayores envíos de ultramar, y no a los países vecinos.  En primer lugar, está Europa. El viejo continente recibe habitualmente un tercio de las exportaciones argentinas. Pero el año pasado fue víctima del problema fitosanitario de los limones. Justo cuando se iniciaba la plena exportación, se prohibió el ingreso de cítricos argentinos a la U.E. Esto golpeó fuertemente a los envíos de naranjas a Europa, que tuvieron que ser derivados a otros mercados. Por lo cual en el 2021 se recuperó este mercado, a pesar de que las nuevas exigencias no fueron fáciles de cumplir.

También se embarcó más a Europa del Este y Canadá. Este plus compensó los menores envíos a Paraguay. Este país es un importantes comprador de naranjas, en algunos años fue el primer destino argentino. Pero los precios que paga son sumamente bajos, estando muy por debajo de los demás destinos. Por lo cual adquiere importancia en tema volúmenes, pero no como ingreso monetario. En la actual campaña, al aumentar la participación de los destinos del hemisferio norte, hubo un mayor incremento del valor de las exportaciones. Estas se ubicaron un 14% por encima del 2020, mientras que el aumento de los volúmenes fue del 8%.

Autora: Ing.Agr. Betina Ernst